Publicidad:
La Coctelera

Diálogos poco urbanos

19 Octubre 2006

Prólogo

Sentado en aquel bar, con la mirada puesta a ratos en la plaza transitada más allá del cristal mojado, intentaba fijar mi atención en aquellas cartas que me llegaron en un tiempo pasado y que, ahora, nunca por manos del azar, reunía entre mis dedos buscadores de material. Con un café, que dejaba menos espacio para todo aquel epistolario, y cargado de paciencia, pensaba por qué aquel amigo quiso legarme antes de su marcha imprevista toda nuestra correspondencia de tantos años.
Aquellas tardes, no transcurrían como estas, solitarias, asomadas al precipicio de lo rutinario, en las que el calor lo pone un café diez minutos o los cinco segundos que tarda en cruzar la pared transparente mi vecina del tercero, y esto no sucede siempre, hay a veces que toma otro camino.
La nostalgia es otro defecto del hombre, y a mí me sucede con frecuencia que miro atrás buscando encontrarme en aquellas puestas de sol lejanas, entre amigos, opiniones, vueltas, etc. que renunciaban a cualquier otra palabra que no fuera presente, disfrute, conocimiento o calor.
Por ello he querido dejar constancia de manera textual las palabras de mi amigo, sus cartas, sobre aquellas conversaciones que tan poco tenían que ver con aquel tiempo y aún menos con este pero que me ayudaron a responder algunas cuestiones que hoy parezco haber olvidado y necesito volver a recordar, aunque sólo sea por el interés de ser, otra vez, por el placer de vernos a nosotros mismos.

servido por dialogos_poco_urbanos sin comentarios compártelo


Sobre mí

No le ha ocurrido que va por la calle corriendo, rutinario, perdido, agitado por el mal despertar, una discusión o simplemente la lluvia que no tiene culpa más que de caer incansablemente, callejeamos en busca de algo que no existe, que no es más que el consuelo de no saberse solo. Todo al alcance del hombre en la gran ciudad, médicos, funcionarios y oficinas (que te hacen perder lo más valioso el tiempo), supermercados que te sacan hasta el último céntimo del bolsillo roto de la cartera, bares de copas e iglesias templos del desconsuelo y la prédica, centro y centros -gyms, abogados, reparaciones,etc-y partidos de centro, y ¿donde quedan los extremos?, todo al alcance, incluso la pobreza, el mal, el vicio, todo.....menos el auxilio de una mano carnal que te saque del oprobio urbano, que te lleve al fin del mundo o de la imaginación.

Últimos comentarios

Fotos

dialogos_poco_urbanos todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera